Coevolución hormigas-plantas
Escrito el 13 de Abril de 2006 en Evolución y Botánica
La mayoría de las plantas "aparentes" que conocemos pertenecen al grupo de las Angiospermas y se caracterizan por poseer vasos conductores, semilla y fruto. Se desarrollaron hace unos 100 millones de años, en el Cretácico Medio, a partir de plantas que requerían medios muy húmedos y más bien próximos al agua. Los últimos estudios moleculares, publicados en Science, concluyen que surgieron hace entre 140 y 168 millones de años, pero hace unos 100 millones de años se produjo la gran diversificación. Poco a poco, estas plantas fueron colonizando medios terrestres a partir de una serie de modificaciones y sucesos concatenados, algunos de las cuales son:
- Cambios ambientales.
- Aparición de mecanismos para la propagación del gameto masculino y del fruto.
- Aparición de mecanismos de defensa por parte de las plantas "en respuesta" a los herbívoros.
- Capacidad de las plantas de producir una cantidad ingente de metabolitos secundarios, algunos de los cuales serían útiles para los dispersadores.
- … aparición de un grupo de animales, las hormigas, con una relación casi imprescindible con ellas.
Aunque parece ser que la diversificación de las Formicidae (Cretácico inferior) es anterior a la de las Angiospermas. Es curioso, por ejemplo, el hecho de que existen muchas especies de hormigas asociadas a helechos, de modo que la coevolución ya empezó con las Pteridófitas, lo que explicaría por qué, en realidad, las hormigas no poseen especiales adaptaciones a las flores, pero sí a otras partes de la planta, como hojas, tallo y raíces. Otro dato importante es que la coevolución tuvo lugar de modo independiente y con varias soluciones diferentes.
Si bien hay consenso en que plantas y hormigas sufrieron un proceso de coevolución por selección natural, no es menos cierto que existen otras especies más bien oportunistas. Estas relaciones incluyen simbiosis y mutualismos, relaciones de hormigas con Homópteros, parasitismo, depredación de hormigas a homópteros, depredación hacia las hormigas, plantas epífitas y animales que se alimentan de plantas. Vamos, de todo.
Para terminar, enumeraré las ventajas que ofrece el mutualismo entre plantas y hormigas.
- La planta evita que su semilla sea "depredada" mientras las hormigas las retengan bajo tierra.
- Evitar la competencia con otras plantas debido al control de las hormigas sobre estas últimas.
- Solucionar el problema del "fuego": tras incendios espontáneos, muy frecuentes en ciertas zonas del mundo, las semillas que se encuentran retenidas en hormigueros son excelentes para recuperar el ecosistema.
- Dispersión y propagación de la semilla.
- Condiciones para una buena nutrición se dan en lugares en los que las hormigas acumulan desechos que resultan ser excelentes abonos para ciertas plantas.






